Autor: Ernesto Caceres Molina.
Musica: Miguel Velaco.
SOLO
Tiene a sangre sabor en los labios,
aún le sudan la nuca y la frente,
vuelve en pie, Sus ojos arrasados,
que ha llorado intuyendo Su muerte.
DUO
Y ahora Judas se acerca y le besa,
señalando al Cordero Inocente,
le preguntan, Yo soy, Él contesta,
cae a tierra la turba indecente. (bis)
CORO
Como a su nacimiento un lucero
dirigió a unos Reyes de Oriente,
hoy la luna le muestra el sendero,
paso a paso, al Sinedrio inclemente.
Preso va, por Su amor, por los celos,
se hace hielo la noche al prenderle,
baja el rostro pues sabe Su sino,
roja flor entre olivares verdes.
(bis)