Allende por el siglo XVI la iglesia católica se encuentra sumida en plena lucha contra la reforma protestante, es por ello que se convoca el concilio de Trento que entre otras muchas cosas, asume que la religión se debe de acercar al pueblo, entre ellas crear una representación de la pasión y muerte de Jesús que sea fácilmente entendible por todos, nace la Semana Santa.
Pasa el tiempo y las tradiciones como todo se transforma y en el barroco este germen se transforman en una fiesta, dándose cada vez mas importancia al carácter teatral y a la pomposidad y como no a las ganas de pasarlo bien, cosa que a cualquier Pontanes nos suena mucho.
En este articulo, o en este otro, podeís contrastar que pasaba en el Madrid de aquellos años.
Tras esto llego la Ilustración y ese gusto por la religiosidad interior y de los poderosos por controlarlo todo, decidieron eso de divertirse en las procesiones pues como que no estaba muy bien, lo que llevo a reformar la Semana Santa a algo parecido a lo que hoy en día conocemos en España, salvo unas cuantas excepciones, para mi honrosas, como es la de nuestro Pueblo, que pese a la excomunión, se mantuvo firme en sus costrumbres.
Por lo tanto la Semana Santa de Puente Genil es diferente no ya por las figuras y Corporaciones, que también, si no por ser de las pocas que siguen siendo Barrocas, y como tal considerada más a la Semana Santa una fiesta que un acto de fervor religioso, que por supuesto sera también respetado, tal y como se describe estas dos poesías muy conocidas en la por todos en el Mundo de la Mananta como son Subida de Romanos de Miguel Romero y Las Fiesta de la Puente de Pérez Carrascosa , y con sus virtudes y defectos es nuestra tradición.
